Una ruina como punto de partida
Le Stalle se encuentra en una zona rural cerca del Lago Maggiore, solo accesible a través de un antiguo camino romano de piedra. Aquí quedaban los restos de un establo, demasiado comprometidos para ser restaurados, pero protegidos por estrictas normas de conservación. El proyecto de Pedro&Juana surge precisamente de esta limitación: mantener la huella original del edificio, permitiendo una ampliación máxima del 20%. La elección fue preservar la forma rectangular y la materialidad de los muros, agrandándolos ligeramente y dividiendo el volumen en dos unidades habitacionales, creando una ruptura visual que aligera el impacto general.

















