El proyecto arquitectónico que cuenta historias a través de experiencias
Portlantis está concebido como un gesamtkunstwerk, una obra total en la que la arquitectura, el diseño de exposiciones y el diseño interior se fusionan de manera fluida. La peculiaridad del proyecto radica en el proceso: el concepto narrativo y la experiencia del visitante fueron desarrollados primero y luego guiaron el proyecto arquitectónico firmado por MVRDV. De ahí surge un sistema integrado y dinámico, en el que contenido y forma se refuerzan mutuamente a cada escala.
Amplias ventanas panorámicas en cada nivel ofrecen vistas espectaculares del entorno, haciendo que el puerto real sea parte integral de la experiencia. En el centro del edificio se desarrolla un atrio de 22 metros de altura, animado por una instalación cinética y un modelo interactivo del puerto, visible desde todos los pisos y capaz de transmitir la energía del lugar.


















