En movimiento. La luz que se convierte en paisaje en movimiento.
En movimiento. La luz que se convierte en paisaje en movimiento.

In motion. La luz que se convierte en paisaje en movimiento.

El nuevo Edificio Kide de la Universidad Aalto se enriquece con una obra de arte pública firmada por Baptiste Debombourg. Con En movimiento, el artista transforma la luz en un flujo dinámico que dialoga con la arquitectura, el paisaje y el movimiento urbano.

El edificio Kide como cruce de flujos

Diseñado por SARC+SIGGE Architects bajo la dirección de Max Hartman, el Edificio Kide alberga espacios para la investigación y la enseñanza de las Escuelas de Ciencias Básicas e Ingeniería Eléctrica de la Universidad Aalto. Ubicado en el corazón del campus de Otaniemi, junto al famoso Centro de Pregrado de Alvar Aalto, se encuentra en un punto estratégico de paso diario de peatones, automóviles y tranvías.

En movimiento. La luz que se convierte en paisaje en movimiento.

La luz como inspiración artística

Baptiste Debombourg ha elegido partir de los efectos de luz generados por la interacción entre las olas del mar y las superficies arquitectónicas. De ahí surge una lógica de interacciones que transforma el movimiento urbano en un lenguaje artístico. La obra refleja los diferentes ritmos del lugar - la velocidad de los vehículos, el paso de los peatones, la cercanía del mar - traduciéndolos en una superficie que captura y difunde energía visual.

En movimiento. La luz que se convierte en paisaje en movimiento.

El uso del material como experiencia dinámica

El corazón de la obra es el acero inoxidable pulido a espejo, ligeramente ondulado. Un material resistente, capaz de reflejar paisajes y cuerpos en movimiento, amplificando su percepción. La instalación, suspendida a 30 mm de la pared, introduce una topografía visual capaz de cambiar continuamente según la intensidad luminosa, ofreciendo atmósferas diferentes incluso en horas de penumbra.

En movimiento. La luz que se convierte en paisaje en movimiento.

Entre exterior e interior, un flujo líquido

En el exterior, la forma de la obra retoma el diseño de las ventanas del primer piso, de las cuales parece surgir un flujo líquido que invade el espacio urbano. En el interior, por otro lado, la composición recuerda el salpicar de una ola, recibiendo a los visitantes con una sensación de movimiento continuo. Con In motion, el artista abre nuevas perspectivas de percepción, estimulando la mirada y transformando lo cotidiano en una experiencia contemplativa a través de esta arquitectura urbana.